Se busca a la honestidad

Se busca a la honestidad que se da por desaparecida, a la cual apelamos como arma de futuro, quien a pesar de buscarla todos los necesitados de esta tierra de conejos, a parte de un basto territorio extranjero; se da casi por desaparecida, y no se sabe de su paradero. Ya que los que mandan no se preocupan ni ocupan en buscarla, puesto que para una parte de ellos, es tierra abonada para hacer lo que les venga en gana. Lamentando que una buena parte de la juventud que hizo carrera, perdió el norte sin saber a que atenerse; a parte de esa estirpe de aguerridos autónomos, acerados en salir adelante, como gran parte de recaudadores de impuestos; poco más se podría aprovechar de este presente. Pero los más agudos optan por meterse en política, intentando ser los mejores sin saber en que, pues empezó a correr la voz que los estamentos oficiales deberán fichar a los más destacados. De este modo formaremos a muchos de estos sin exportar ninguno.

De ahí que…como él no tenía nada que perder y quizás algo que ganar, ya que forma parte de esos  nuevos colores, que despuntaban entre los que ya eran muy veteranos en eso de intentar hacer país. Haciendo servir su herramienta que le habían dado las elecciones libres y democráticas; cuando le tocó hacer uso de su palabra, en el descontento de todo aquel  pueblo llano, donde hasta el momento tan solo se habían preocupado de bien hacer para cuando se retiraran con un buen sueldo, expone desde la tribuna de oradores.

Señor presidente de la cámara, señorías. Desde mi entendimiento, quiero dejar aquí mi opinión el respeto de lo que opinan muchos de los votantes. En vista de los acontecimientos a través da varias décadas de desfalcos; ellos les desean larga vida a los que están, y que no se jubilen ¡Por favor! Que ya tenemos de sobra con los que se fueron y están viviendo de la moca a cuerpo de rey. Que a este pueblo le sale demasiado caro el tenerlos en la reserva. Por lo tanto, que sigan calentando los escaños, al menos allí donde sea menester por ver si son quien de arreglar este destrozo. Que ya hay demasiados lobos guardando las ovejas, que somos todos los que estamos manteniéndolos, ¡pero eso sí! Menos mal que existen unos realitis estupendos para seguir entreteniéndoles en la inopia del tiempo.

Y como en este país, y sin ánimo ninguno de racismo, ya que hacen bien si pueden. Hasta vienen de otras latitudes con todo el descaro, que al preguntarles por su ocupación en España, responden muy seguros: ¡A robar! que esa dedicación carece de impuestos, que aquí hay grandes maestros en eso a los más altos niveles. Por lo que nos dieron libertad para vivir sin dar palo al agua, y cuantos más hijos más ricos seremos. Hasta podemos tener un bueno nivel adquisitivo allá en nuestra tierra, ¡Esto es el paraíso! Que ya quisieran los nacidos aquí.