Desde esta piel de toro

Demasiados gallos en el gallinero.
si estos han sido tan malos.

y los anteriores no han sido buenos.

¿Y quien le pondrá remedio e ello?

Donde no hay nada se puede sacar,

se necesitan magos no politiquillos

que se miren a diario sus ombligos

llevándose el agua a sus molinillos.

Cuidado que viene sus señorías

dispuestos a atacar con alevosía,

aprobando los presupuestos

para poder gobernarlos.

Con sus buenas herramientas

para ponerse a desguazarnos,

que si después no hay curro

no se irán a disgustados.

Empiezan con amenazas

a esa hora de votar,

que se acercan las gaviotas

con aires de gavilán.

Es que son tantos colores

para poder divagar,

que a la hora de escoger

al fin y al cabo, que más da.

Pues nos largaran el cuento

si se tienen que marchar,

para poder entrar ellos

los que mejor mandaran.

Y los problemas del pueblo

esos que claman al cielo,

desde enero a navidad

van a tener que esperar.

Ellos desde sus bancadas

discrepan en cantidad,

los presupuestos son malos

los tendrán que mejorar.

Y si es harto difícil

de donde poder sacar,

para ellos que no falte

que ya aparecerán.

Cuentos, montones de cuentos

nos largan en cantidad,

que si la rosa discrepa

con la tonalidad naranja.

La morada ya protesta

que no le dejan trabajar,

que si le aguan la fiesta

se tendrán que retirar.

Que si han perdido escaños

por dos veces al votar,

 

es que ya son demasiados

a esa hora de cobrar.

Cuentos, demasiados cuentos

que nos pretenden colar,

y mientras otros contentos

los tiene en Panamá.

Si los españoles van tiesos

luchando por recaudar,

como ejército de hormigas

en esas despensas a guardar.

Empiezan a darse cuenta

sus impuestos recaudados,

entran, y salen por detrás

a saber don estarán.

Esta comedia barata

que nos cuentan desde lejos,

es para tirarles piedras

con miedo a los desperfectos.

Merman los recaudadores

en peligro de extinción,

cuando estos no recauden

se acabará la función.

Esta comedia barata

que demandan desde lejos,

les van a caer los tejos

sin miedo a otra enmienda.

Así se lo hemos contado

desde esta modesta hacienda,

que si de ahí somos todos

¿Dónde van los que no cuentan?

Antes se llamaba España

esta península Ibérica,

después llegamos a Europa

con esa ilusión puesta.

Desde esta jaula de grillos

pidiendo independencias,

que será de la piel de toro

perdida por las de esas.

 

 

 

 

 

 

 

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